Si te notas estancado con tu marca, que no avanzas o no consigues diferenciarte, piensas que tienes que cambiar algo y el problema es no saber qué, al final te frustras y pierdes el foco de tu negocio. El problema puede ser tu estrategia, tus servicios, tu calidad del trato con tu cliente… un montón de cosas. Pero antes que todo eso, está esa primera impresión, y si esta falla, nada de lo que mejores cambiará esa imagen errónea que tiene el público sobre tu negocio. Si tu imagen de marca no se corresponde con tus objetivos, necesitas un rebranding.

REBRANDING
Qué es

El rebranding no es más que la actualización del mensaje de la marca. Puede manifestarse a través de un cambio puramente estético (para sumarse a una moda o desvincularse por completo de ellas, actualizarse, etc.) o conllevar también un cambio de nombre, de concepto y de estrategia.

Es llevar a cabo una comparación entre lo que se venía haciendo hasta el momento y lo que se debe de hacer para conseguir los objetivos actuales.

Vamos a pasar a un ejemplo rápido para hacernos una idea del tema que tenemos entre manos, y ya continuar en más profundidad:

Hay una idea errónea de que el rebranding es únicamente algo relacionado con el aspecto visual, pero va mucho más allá. Observa el ejemplo de McDonalds. Quizá no te diste cuenta durante el proceso, pero pasó de ser rojo, un color enérgico, de las prisas, del ritmo acelerado, de la emergencia… y al fin y al cabo, lo que conllevaba la búsqueda de la comida rápida; al verde, sumándose a la corriente de buscar ser un restaurante familiar con conciencia sobre los hábitos alimentarios saludables (a lo que también se sumó Burger King) para captar así a un público familiar y cada vez más consciente sobre sus hábitos de consumo.

ALERTA

EL COMENTARIO ANTERIOR ES PURAMENTE RELACIONADO CON EL CONCEPTO A TRANSMITIR, NO QUE EL CONCEPTO SE CORRESPONDA CON LA REALIDAD.
HAMBURGUESAS, FRITOS Y DEMÁS PROCESADOS NO SON SALUDABLES, ASÍ SE HAGAN 1.000.000 DE REBRANDINGS
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Ahora que ya sabes que el rebranding no abarca sólo lo visual, sino que va ligado a ese objetivo que se busca cumplir, veamos los tipos de rebranding que podemos encontrar:

1. Reforma:
Son esos arreglos que pueden llevarse a cabo para, por ejemplo, ir a la par que la tendencia visual actual. Instagram surgió como una red social donde compartir instantáneas (lo que asocias ahora con Polaroid) y vinculadas a una situación geográfica concreta. Por ello, en sus comienzos, podías ubicar imágenes en el mapa, y tenías en el perfil una sección concreta para ello.Tras la compra de Facebook, Instagram llevó a cabo su rebranding en profundidad, ya que Instagram estaba cambiando a ser una red social para perfiles con otro tipo de necesidades, entre ellas, las empresas, por lo que había cosas que hay que quitar y otras que poner, y entre ellas, se cargaron ese concepto de la instantánea y esa referencia a la Polaroid, a ese objeto de toda la vida, esa filosofía de las imágenes en las que captar la esencia de un momento especial, para pasar a ser una marca moderna, más sencilla formalmente y atraer a ese público que busca en ella una red social muy visual.

Acertado o no, ese rediseño se suma a la corriente de matar a los iconos y grafismos excesivamente realistas para unirse a la síntesis formal, la depuración y el contenido esencial y limpio.

Y seguro que esto último os suena bastante para los amantes de Apple, solo hay que comparar el ejemplo de Safari y su descenso de iconicidad con el referente real y tradicional de una brújula:

2. Obra nueva:
Podría ponerte un ejemplo de una gran marca tecnológica pero el primero va a ser uno de andar por casa, porque así podrás ver cómo estos procesos se hacen poco a poco y cómo quizá ni has sido consciente del cambio tan lento.

En el caso del cambio de nombre de Calgonit a Finish, cambió el nombre por encima de la imagen, que ha sufrido cambios mínimos. En este caso, esta marca pasa de ser un producto para atacar a la cal en el lavado del menaje de la casa a ser un producto de limpieza de componentes supergeniales (suponemos) que te dejan la vajilla perfecta y no necesita ningún tratamiento posterior ni cuidado para tenerla brillante, ni nada de nada, es Finish.

Aquí puedes ver que los cambios deben ser poco a poco, y verás los pasos intermedios que permitan una asociación: Calgonit en primer plano y Finish en pequeño, para que vayas acostumbrándote a verlo, para después, cambiar las tornas hasta ver únicamente Finish.

En cuanto a los cambios estéticos relacionados con el reposicionamiento, también vemos esa progresión. En este caso, con Starbucks, dejando de lado el té y la especias para centrarse en el café y sintetizando y depurando la figura de la sirena de dos colas para quedarse en únicamente de cintura para arriba.

Algunos dicen que también para reducir en controversia, ya que un sirena “despatarrada” en un logo… Al fin y al cabo, en el rediseño se encuentra lo esencial, la sirena con la corona y las dos colas. Es la idea clave del diseño de un logo, que se muestre únicamente lo necesario y depurar y eliminar lo superfluo.

 


Cuándo necesitas un rebranding

Desde el ámbito del diseño, que es el que nos compete, pueden darse varios casos:

  • No tienes identidad, directamente, solo un símbolo forever alone.
  • No estás posicionado visualmente de forma correcta
  • Tus elementos de marca no son coherentes y causan confusión
  • Notas que tu público no te recuerda
  • Sientes tu marca anticuada o que no comunica nada concreto
  • Tu logo sigue una moda que ya pasó y no es atemporal
  • Tienes un valor asociado a tu marca que quieres cambiar
  • Tu marca no se corresponde con tu realidad (oficina, local, producto, etc.)

Y un largo etcétera.

La prioridad es apuntar a un objetivo y que todos los elementos te lleven a él.

Vamos a ver un par de ejemplo de mi trabajo.

FASSTHINK

La empresa FassThink tenía una clara apuesta por el naranja como color de energía, positivismo y calidez, valores correctamente asociados a su actividad.

Pero fallaba la ausencia de una línea gráfica cohesionada y coherente. Había una dispersión de usos con el logotipo, de usos tipográficos, de tratamiento y uso de imágenes, etc.

 

Era necesario un rebranding de FassThink, pero además, una planificación de su uso como marca madre de otros proyectos derivados.

Por lo tanto, el primer paso era definir la imagen de FassThink y su relación con otros elementos: el protagonismo de la forma contorneada, de la línea continua, de ese camino del aprendizaje y esa unión, y todo ello con un protagonismo más descarado y flexible del naranja.

 

Por otro lado, como comentaba más arriba, había que planificar una estructura que pudiese dar pie a un sistema de arquitectura de marca entre marca madre y submarcas derivadas. En este caso, se mantiene la presencia de la bombilla como contenedor de ideas + la variante que se requiera: vacaciones, menús y recetas, asesoramiento nutricional, cuestiones de salud, etc. Todo ello basado en colores puros, contrastados y generando entornos diferenciados a través de un sistema fácil, como la F de Fass.

SERGIO ESPINAR

En este caso, Sergio Espinar era consciente de que necesitaba llegar a un público femenino y de que su marca necesitaba una coherencia gráfica y un objetivo comunicativo.

Además, tenía unos usos de logotipo que generan confusión, igual que con FassThink, con variaciones tipográficas y demás. Pero también algo más grave: en el isotipo, la E parecía una F, por lo que se generaba confusión cuando se encontraba en solitario.

           

Además de ello, al ejercer la presencia de marca en el entorno online, se sucedían diferentes usos del color, de recursos gráficos, de concepto, etc. Os comparto una captura del análisis previo al rebranding:

 

A continuación, puedes ver el resultado de este rebranding. Una presencia por igual de público femenino y masculino, una imagen enérgica y potente pero sin ser necesariamente muy masculina o relacionada visualmente únicamente con el deporte, un tratamiento gráfico coherente y elegante y un sistema completo que implementar con facilidad, gracias a un manual de uso de marca:


 

HORA DE CAMBIAR

Ya has visto que el rebranding es un proceso mucho más profundo que cambiar un logotipo o un color: es pensar qué eres y qué quieres ser, dónde estas y a dónde quieres llegar, y sobre todo, cómo de fuerte vas a apostar por tu objetivo.

Si alguno de estos dos casos reales te ha hecho sentirte identificado o identificada, quizá sea porque sabes qué es la hora de cambiar y apostar por tu negocio y por cumplir tus objetivos.

Así que tanto si no tienes marca y necesitas branding, como si ya la tienes y necesitas un rebranding. ten clara una cosa:


¡Hasta aquí el post!

Espero que este post te haya hecho conocer más sobre la dimensión de los procesos de branding y rebranding y el potencial visual y conceptual que conlleva el diseño de una marca.

¿Tienes un desarrollo de Branding? ¿Necesitas un Rebranding?  Cuéntame tu ideas, dudas o cuestiones, te espero en los comentarios 🙂

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