Cuando has invertido en generar una identidad corporativa para tu negocio, ya tienes en tus manos un gran recurso para generar branding, junto con tu estrategia de comunicación. Pero si no tienes el manual de uso de tu marca, estas perdido entre el logotipo, los colores, la tipografía, las guías de estilo y demás y no sabes como generar contenidos corporativos coherentes con tu estrategia.

Como yo suelo decir… Tienes el coche pero no te has sacado el carnet y no sabes cómo manejarlo.

Y no solo con la metáfora del coche. Es algo natural y lógico que cuando te compres algún producto nuevo, primero leas las instrucciones o las consultes cuando tengas dudas con su uso antes de meter la pata. Pues con tu marca es lo mismo, es un producto que hay que usar y es vital saber cómo, pero sin unas instrucciones, es imposible.

MANUAL DE MARCA

Qué es y para qué sirve

El manual de uso es un documento que recoge todas esas directrices establecidas en el diseño de la identidad visual y la gestión de los recursos de la marca. Supone una guía para que cualquier persona sepa cómo implementar la marca en los soportes: ubicar el logotipo, elegir la versión adecuada, componer con la tipografía corporativa, conocer el sistema cromático según el tipo de reproducción, las guías de estilo en grafismos, paleta cromática y fotografía corporativa, etc. Esto permite que la persona que ha solicitado un diseño de marca pueda autogestionar su marca de la mejor manera posible mediante unas instrucciones básicas.

Manual de uso de marca de Sergio Espinar

Este ejemplo es un manual de marca para Sergio Espinar, puedes conocer diseño de su identidad visual aquí.

¿Por qué el manual es la llave de tu marca?

Si tienes el diseño y los recursos, podrás usarlo, implementarlo, mostrarlo y un largo etcétera, pero nada te garantiza que lo estés usando correctamente. Podríamos coger un radio y usarla de pisapapeles porque no sabemos cómo se enciende o reproducir música, pero ojo, los papeles los pilla de lujo y no se mueve ninguno… NO. Debes usar tu marca para el fin que la creaste, para comunicar, y el manual es el que te da la clave para ello.

Si quieres generar una marca sólida y con una larga vida en el tiempo, debes invertir en un buen producto de diseño que te proporcione el diseño de una marca 100% funcional para lo que necesitas y la guía para darle vida y poder hacerla tuya (¡qué romántico suena!). Pero es así, una marca es como un traje, se nota cuando está hecho a medida y cuando se ha intentado que no se note que te está grande, largo, los hombros quedan caídos…

Invertir en un manual es como cerrar el círculo, ya tienes una marca genial, solo falta saber como usarla y cuidarla para que no se desvirtúe con el tiempo o cuando vaya pasando por varias manos.

Si ya es importante elegir al diseñador que diseñe tu marca, más importante es conocer la oferta de diseño de un manual y qué aspectos básicos incluye para que te permita trabajar tu marca día a día con soltura:

– Redactar textos (para salida online y offline)

– Implementar tu logo y sistema visual en soportes

– Componer imágenes manteniendo la guía de estilo

– Poder elegir fotografías acordes al concepto creativo y el mensaje a transmitir

– Mantener una coherencia en todos los medios en los que tenga salida tu marca

– Permitir gestionar una misma marca entre varias personas sin volveros locos

Y un largo etcétera.

Pero como todo, hay que mirar con lupa si estás invirtiendo en algo 100% funcional. Tan importante es diseñar la identidad como registrar todo el sistema de la misma en el manual.

El objetivo es tener un manual de uso 100% funcional

Cuando trabajes con tu diseñador/a en tu marca, en el proceso de estudio de tu negocio (tu anterior marca o tus objetivos en tu marca nueva), quedarán claros el tipo de usos que vas a necesitar y el diseñador/a deberá enfocar tu identidad visual y todas las normas de uso dando prioridad a unas funciones sobre otras en el manual básico de uso que te pueda proporcionar.

Si tu actividad va a ser en su mayoría online, es probable que para la composición de textos, por ejemplo, de prioridad a los estilos pensando en etiquetas (H1, H2, etc) y piense en tamaño tipográfico apto para web, elija una tipografía disponible en web y te facilite la paleta cromática con valores de color RGB (salida en pantalla).

Si notas que tu manual no es lo que necesitas, debes comunicárselo y corregirlo y encaminarlo, porque de nada te sirve invertir en algo no te vaya a funcionar. Es responsabilidad de ambos conseguir una marca y un manual 100% funcional.


MANUAL DE MARCA

Ejemplos de grandes marcas

Puedes consultar muchísimos manuales de otras empresas que están online y hacerte una idea con ejemplos reales de las posibilidades de tener un manual para tu marca. Te dejo unos cuantos ejemplos:

 


¡Hasta aquí el post!

Espero que toda la información te sea de utilidad, ilustrativa y que te hayas quedado con ganas de más.

¿Tienes un manual de uso de tu marca? Si no lo tienes ¿Cuál ha sido el motivo? Cuéntame tu ideas, dudas o cuestiones, te espero en los comentarios 🙂

 

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