Tienes claras dos cosas: necesitas crear una marca para tu negocio, con sus correspondientes aplicaciones y gráficas publicitarias y no tirar tu dinero en el proceso. Pues bien, eso es sensatez, pero hay algo muy importante que debes tener en cuenta para conseguir esos dos objetivos: elegir al diseñador/a gráfico/a que necesitas.

DISEÑADOR VS COMPONEDOR
¿Quién es quién?

Podemos definir ambos perfiles cómo:

DISEÑADOR:

“Profesional cualificado capaz de concebir, fundamentar y documentar un proceso creativo a través del dominio de los principios teóricos y prácticos del diseño y de la metodología proyectual, capaz de integrar los diversos lenguajes, las técnicas y las tecnologías en la correcta materialización de mensajes, ambientes y productos significativos.”

Definición extraída del perfil profesional del Grado de Diseño Gráfico de la Escuela de Arte de Granada.

COMPONEDOR:

Persona que conoce el funcionamiento de softwares de edición gráfica y generan material gráfico ordenando elementos sobre el formato, aportando color, eligiendo tipografías, etc.

 

¿Qué pasa con este asunto? Me han llegado cientos de ejemplos, curiosamente casi siempre de dos perfiles concretos: arquitectos que hacen logos o informáticos que saben de Photoshop y hacen revistas.

¿Cómo te afecta a ti como cliente final?

  • En la calidad del servicio
  • En la consecución de objetivos para tu negocio
  • En tu bolsillo
  • En tu percepción por parte de tu público
  • En perdurabilidad de la relación laboral con tu diseñador/a

Y pensarás: has dicho “me han llegado”, y ese es creo que el motivo de este post. Que constantemente vienen a pedirme presupuesto personas a las que un componedor les ha hecho una pieza gráfica que no les gusta, no les está funcionando, querían una marca y se han encontrado con un solo símbolo que no sirve y han tirado dinero a la basura y ahora buscan confiar en un diseñador de verdad.

Para que esta situación no pase y no pierdas tiempo ni dinero en lo que no buscabas y en lo que no necesitas, es importante que dediques tiempo a buscar y elegir al diseñador que necesitas.

 

diseñador versus componedor

¿Cómo elegir al que necesitas?

Yo te propongo dos opciones:

  1. Si buscas ponerte en manos de un profesional de la comunicación visual que trabaja con más clientes cómo tu y puedes ver resultados palpables de tu trabajo -> ELIGE AL DISEÑADOR
  2. Si lo que necesitas es únicamente una persona que sepa usar un software que sea un mero ejecutor de tus directrices para realizar una pieza gráfica concreta a un precio low cost-> ELIGE AL COMPONEDOR

¿Es el componedor peor que el diseñador? No es cuestión de ser mejor o peor, sino ocupar el rol en el que realmente uno sepa dar la talla y no perjudicar al cliente final. Un componedor será bueno ejecutando directrices (colocando elementos, vectorizando, editando fotos, etc.) mientras que el diseñador será bueno ideando creando esas directrices adecuadas para cumplir un objetivo de comunicación concreto (creando un sistema visual, adecuando el tono al público objetivo, diseñando y testeando, etc.). Esa es la principal diferencia.

Pero la responsabilidad de saber identificar el perfil que necesitas recae en ti y en las decisiones que hayas tomado para con tu negocio.

Por mi parte, te propongo tres preguntas básicas que puedes hacerte antes de tomar una decisión:

  1. ¿Sabe hacer lo que necesito?
  2. ¿Puedo comprobar que mi inversión va a funcionar?
  3. ¿Cuánto me va a cobrar y cuánto va a tardar en hacer lo que necesito?

El orden de estas tres preguntas es muy importante, porque la prioridad que le demos a cada una determinará el éxito del encargo. Por desgracia, el orden de prioridad de la mayoría de clientes es este:

  1. ¿Cuánto me va a cobrar y cuánto va a tardar en hacer lo que necesito?
  2. ¿Puedo comprobar que mi inversión va a funcionar?
  3. ¿Sabe hacer lo que necesito?

Y ahí es donde viene las frustraciones.

Veamos cada pregunta en profundidad.

¿Sabe hacer lo que necesito?

Si hablamos de si sabe realizar un encargo concreto (marca, gráfica publicitaria, web, etc.) lo esencial es buscar el portfolio del diseñador y que tu mismo puedas ver ejemplos reales, ver si esas empresas siguen funcionando con ese producto del diseñador, etc. Pero no todo es el resultado, sino el proceso.

¿Qué pasa si no sabes exactamente lo que necesitas y necesitas asesoramiento? El diseñador podrá reunirse contigo, vía presencial o videoconferencia para poder detectar tus necesidades y proponerte la solución que necesitas. Por lo tanto, podrás comprobar dos cosas, que sabrá crear una estrategia visual para que tu negocio cumpla sus objetivos comunicativos y que sabrá realizar los productos de diseño que necesitas para conseguirlo.

Para esto es muy importante la formación por dos aspectos importantes: la adquisición de conocimiento de la mano de profesores especializados en esa rama de conocimiento y el tiempo y bagaje para madurar y curtirse como diseñador gráfico. Por lo tanto, ya sea en la web o en el Linkedin del diseñador, echa un vistazo a su formación y podrás hacerte una idea de su cualificación y capacitación para hacer proyectos de diseño.

Otra cosa que te dará pistas y te ayudará a decidirte es su método. Si tiene método, porque si no tiene… ¡mal asunto!

Si tiene un método para analizar previamente tu encargo, tus necesidades e ir creando y diseñado manteniendo un control de revisiones, testando, informándote regularmente, facilitando canales de comunicación y control, etc., sabrás que tratas con alguien que se dedica profesionalmente al diseño y no como un hobby.

¿Puedo comprobar si mi inversión va a funcionar?

Esta es una pregunta a la que puedes dar respuesta atendiendo a tres aspectos:

  1. La cartera de clientes. Si estos clientes tienen webs o redes sociales podrás comprobar si las piezas del portfolio del diseñador son reales y 100% funcionales
  2. La ejecución del encargo para cada cliente. Por ejemplo: si la identidad corporativa se aplica a papelería, web, dossieres, gráfica publicitaria, etc. o se queda en un planteamiento gráfico sin continuidad.
  3. La implicación del diseñador. Al tratar con él/ella, podrás saber a través de su asesoramiento, su metodología y su seguimiento de tu negocio si realmente le preocupa que todo funcione o simplemente cobrar unos euros y adios muy buenas…

¿Cuánto me va a cobrar y cuánto va a tardar en hacer lo que necesito?

Un diseñador profesional te informará de los tiempos (timing) que requieren cada tipo de servicio y los pasos previos a la labor creativa que son necesarios para concretar el objetivo al que se debe llegar a través del diseño. Esto quiere decir que:

NUNCA, REPITO, NUNCA,

un diseñador profesional va a ponerse a trabajar en un marca al primer email o llamada al teléfono.

Primero conocerá bien qué necesitas y podrá indicarte plazos y el costo de lo que necesitas. También si es a medida, por ejemplo, si es un plan predeterminado que incluya servicios tipo: identidad + manual + papelería.

Las soluciones mágicas no existen. La torre Eiffel no se construyó en dos días y nada es tan urgente como para no dormir en 7 días para diseñar una marca. No, las cosas bien hechas llevan un tiempo y una maduración de ideas, unos pasos previos de análisis y estudio del negocio y sus necesidades y un tiempo para revisiones, pruebas, testeos, etc. Y por supuesto, ningún cliente tiene exclusividad absoluta con ningún diseñador y debe respetar los tiempo puesto que éste trabaja en varios proyectos a la vez y el tiempo de cada persona es valioso y digno de respetar.

Esta decisión es mucho más sencilla de lo que parece si se extrapola a otro ejemplo:

Si vas a hacerte un tatuaje, que buscas que sea para toda la vida, que represente exactamente lo que quieres, las sensaciones que quieres, con el acabado y la técnica que quieres, estarás dispuesto a pagar lo que veas necesario para conseguir esos objetivos, porque sabes que las consecuencias de lo contrario, de solucionar errores que ya tienen consecuencias, puede salir más caro.

Y eso es lo que no puedes consentir con tu negocio: querer posicionarte como maduro y elegante pero tener un logo infantil y cutre, por ejemplo.

Si eres consciente del valor de tu negocio y tu imagen de marca, no la ponga en manos de cualquiera. Confía en el diseñador que le importe tu negocio y tus ideas tanto como si fuesen las suyas propias y tu éxito sea su éxito.

Si quieres conocer mi filosofía al respecto, conoce mi perfil en el estudio LLLU.


A LA BÚSQUEDA DE TU DISEÑADOR/A GRÁFICO/A
Checklist para elegirlo/a

Te dejo a mano unas guías básicas que pueden ayudarte a decidir, son las siguientes:

  1. Ha realizado este encargo antes.
  2. Puedo comprobar testimonios o referencias reales.
  3. Tengo acceso a su portfolio y puedo comprobar por mi mismo/a cuál es su estilo de diseño, sus especialidades, sus resultados, etc.
  4. Se dedica profesionalmente al diseño, por lo que conoce todo lo necesario para llevar a cabo esa labor.
  5. Me facilita información sobre cada servicio, puedo conocer detalles, ejemplos, precios, métodos, etc.
  6. Me proporciona vías de contacto y consulta previa.
  7. Se interesa por mi negocio, mis objetivos y establece procesos de estudio previos a la labor creativa.
  8. Me informa sobre licencias, condiciones, emite presupuestos formales, etc.
  9. Me indica las pautas para trabajar, las correcciones, propuestas, procesos de tu trabajo, etc.
  10. Detecto su profesionalidad y me genera confianza.

¡Hasta aquí el post!

Espero que este post te haya ayudado con ciertas dudas para buscar el diseñador que necesitas para tu negocio.

¿Te gustaría tratar más cuestiones relacionadas con este asunto?
Cuéntame tu ideas, dudas o cuestiones, te espero en los comentarios 🙂

 

Comentarios
No Hay Más Artículos

Estas cookies por desgracia no son las que se comen... pero son necesarias para mejorar la experiencia de otros usuarios como tu en esta web. Para navegar, tienes que aceptar la política de privacidad. Pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies