Has oido hablar de ella, seguro: en grupos de Facebook, en Webinars, la cola del super… Y aquí estás, en este nuevo artículo por fin, en el cual te voy a presentar una herramienta para ¡crear contenido visual! THIS IS CANVA!

Te adelanto que, si eres uno de los pocos que todavía no sabía exactamente que es Canva, solo de oídas, es un software de edición online que tiene locos a gran parte de los emprendedores que trabajan online y crean contenido en redes, infoproductos, carteles, flyers y un largo etcétera y qué, cosas de la vida, yo descubrí por mis clientes (porque, como sabrás, el 99,99% de los diseñadores, trabajamos con el entorno Adobe y aplicaciones de escritorio).

 

Qué es Canva

Canva se ha consolidado como una herramienta imprescindible para usuarios que no son diseñadores y que necesitan una solución rápida y económica para crear una presentación, un cartel o una imagen para subirla a su blog.

Sin más rodeos, voy a enseñarte por qué se ha ganado el afecto de usuarios no diseñadores:

Es una herramienta online gratuita que se basa en plantillas: documentos, redes sociales, papelería…

¿Cómo te quedas? Pues ahora va lo mejor:

¡TIENE APP!

 

 

Como ves, tiene una gran variedad de formatos y plantillas de diseños predeterminados, funciona online, es decir, no te hace falta descargar e instalar ningún programa en el ordenador y te la llevas en tu móvil en forma de App para crear rápidamente imágenes para tus redes.

¿Qué? ¿Tiene buena pinta? Pues vamos a verla en profundidad.

¿Cómo funciona Canva?

Es una plataforma freemium, es decir, la utilizas gratuitamente con tal solo registrarte y tienes acceso a plantillas gratuitas y algunos recursos de pago.

Como ves en el listado, tiene muchísimo potencial para crear contenido diario, hasta currículums, con plantillas de diseños listos para usar.

Un vistazo a su funcionamiento

Con Canva tienes básicamente dos opciones:

A) Eliges un diseño y comienzas a incluir tu propio contenido

B) Creas tu propio formato e incluyes tus propios contenidos: fotografías, ilustraciones, etc.

Aquí te dejo un ejemplo de una cabecera diseñada precisamente para esta herramienta. Tuve un encargo de realizar unas plantillas de carteles para poder ser usadas en Canva, por lo que de ahí mi contacto con esta herramienta. En este caso, puedes incluir tus propias imágenes y elegir fuentes… pero, ¿y si no está tu fuente corporativa?

Aquí ya, si quieres aprovechar mejor la herramienta, ya sí que te toca pagar por ella.

Tres funciones que te van a venir genial

Como has visto, si quieres que Canva sea tu software de edición y aprovechar todas sus ventajas, no puedes usarlo al 100% de forma gratuita (es normal, tiene muchísimo potencial y es lógico que sus creadores quieran incluir funciones de pago). Sin embargo, si lo que buscas es aprovechar todo lo posible las funcionalidades gratuitas, voy a enseñarte algunas cosas que pueden interesarte mucho.

1. Acceso directo a recursos gratuitos y de pago

2. Facilidades para compartir, trabajar de forma colaborativa en un mismo diseño y exportar tus creaciones

3. Incluir tus elementos de marca y tenerlos siempre a mano para generar contenido

Cuándo deberías usar Canva

No uses Canva si no has invertido primero en diseño

Algo que como verás, he intentado evitar a lo largo de mi explicación, es usar el verbo diseñar y caer en la idea de “todo el mundo puede ser diseñador”, como hace su competidor, Crello, que se quedan tan panchos:

“…todo el mundo es diseñador”.

Veamos: si estás aquí es porque tienes o te interesa tener una marca y sabes todo lo que eso conlleva: invertir en Branding, en un manual de marca que permita que esta sea implementada y perpetuada, comunicar conceptos creativos a través de imágenes, implementarla en aplicaciones corporativas, véase web y conectar con el público objetivo (entre otras muchas cosas). Si valoras esa labor y esa inversión, sabrás que el 80% de toda esa labor, es investigar, analizar, crear, probar, corregir y volver a probar hasta que la pieza en cuestión funciona, más que lo que tardes en diseñar la pieza concreta: elegir elementos o crearlos, editarlos, componer y exportar el archivo.

Diseñar es una actividad que implica “valor añadido” que conlleva formación, investigación, planificación, conceptualización, concepción y ejecución. Dicha labor no se sustituye con un software de plantillas. El software es un medio, pero no el fin ni la base del diseño.

¿Qué pasa si te metes en estas sendas sin tener marca?

” ¡Oh dioses olímpicos! ¡Qué cantidad de logos! ”

¿Y cuántas miles de personas habrán utilizado cada uno de ellos?

Los diseños “emplantillados” no son marcas, no son acordes a los valores y la personalidad de tu marca y una única pieza no es sustitutiva de un sistema visual completo y normalizado.

Usa Canva cuando tengas una marca y tu manual para implementarla

Voy a comenzar mostrándote el video de los propios creadores de Canva que te va a convencer, si no lo ha hecho ya, de que puede ser una buena herramienta para ti:

Si te ha convencido su facilidad de uso, su comodidad y sus precios para usarla al 100%, entonces ¡a por ella! Pero es como todo en esta vida, ¿a que no se te ocurriría coger el coche a los 10 años y sin carnet? La liarías parda (y es mucho más peligroso que un diseño monstruoso, claro…). En el caso de tu marca, debes generar contenido acorde a ella y siguiendo la estrategia marcada; y para ello, lo que puede ayudarte es tu manual de uso y los recursos que, junto con tu diseñador, hayas elaborado: fotografías, ilustraciones, iconos, sistemas compositivos, etc.

No intento convencerte de que no te lances a crear tus contenidos si no eres diseñador, sería absurdo. Hoy día a miles de herramientas a tu disposición para hacerlo, tutoriales con consejos, etc., pero es como cualquier tipo de actividad profesional: si no sabes, se nota y no hay mayor pérdida de tiempo y dinero que un producto que no cumple su función. Lo mejor que puedes hacer es invertir primero en unas bases sólidas. Si te lo propones, quizá consigas construirte tu propia casa, pero seguro que no va a ser ni lo que tenías en mente, ni tan cómoda y funcional como te gustaría y mucho menos, tan segura como la llevada a cabo por un arquitecto de verdad.

Autoedición: úsala con cabeza

Soy consciente de que uno no puede pretender que su cliente se case con el diseñador y que sean felices toda la vida y le pida cada imagen para Facebook o presentación puntual que necesite hacer. Es algo que no es rentable, pero ni para el cliente, ni para el propio diseñador. Por ello, este tipo de herramientas, junto con una buena normalización de marca, puede ser una buena aliada para generar contenido por ti mismo sin depender de necesitar a tu diseñador para cada cosa. Eso si, podrás hacerlo con la versión premium, en la que, recordamos…

… puedes incluir tus propias tipografías corporativas, tu paleta de colores, tus versiones de logotipo, etc., lo que viene siendo, tus elementos básicos.

Es una herramienta que, pensada para el día a día y contenidos en redes sociales, puede ser tu gran aliada. Te pongo un ejemplo:

Si tienes un blog, con Canva puedes crear las imágenes destacadas de cada artículo y las interiores. Podrás implementar el logo de tu marca, usar tus fotografías de pago o elegir entre el banco gratuito que trae, e implementar los grafismos corporativos de tu marca, que tu diseñador te haya facilitado (véase, iconos de cada uno de tus servicios, iconos temáticos, tu mascota corporativa, etc.), usar tus tipografías corporativas y aplicar los estilos de maquetación normalizados en tu manual para que todo sea acorde y coherente.

En este caso, Canva te sacará de un apuro y te dará esa solución instantánea que necesitas para el día a día. Sin embargo, si te quieres adentrar en soluciones más especializadas, tanto el programa como tu mismo, estaréis limitados y sabrás que es el momento de contactar con un profesional del diseño.

No existen las soluciones mágicas, solo el trabajo de calidad y la especialización real.

Te pongo otro ejemplo:

Si lo que necesitas es crear un Ebook para tu negocio, ya sea para usarlo como lead magnet en tu blog o para comercializarlo, necesitarás trabajar en unos formatos concretos y trabajar su salida tanto para dispositivos digitales como para imprenta. Por otro lado, en cuanto al propio diseño, deberás de saber de maquetación, edición, corrección, composición, lecturabilidad y legibilidad (como poco) más, técnicamente hablando, disponer de uno o varios softwares que te permitan: gestionar fuentes, paletas de color, editar imágenes (o crearlas, en este caso deberías saber de fotografía también), diseñar e ilustrar grafismos, iconos, ilustraciones, gestionar la paginación y la imposición de páginas. Todo ello y además saber de marcas de corte, de sangrados, de resoluciones mínimas, de tamaños en puntos y de gestión de tintas y corrección de color. Eso, como poco, para un producto de calidad.

Si se te han vuelto los ojos para atrás, que sería lo más normal, es porque eres consciente de que uno no puede pretender saber de todo y te toca delegar a favor de un producto de calidad y más tiempo y menos dolores de cabeza para ti.

Si lo tienes claro y sabes cómo y para qué puede venirte bien usar Canva, te dejo el enlace para que comiences a investigar y acceso a los tutoriales de Canva para comenzar a generar tu propio contenido.

 


¡Hasta aquí el artículo!

¿Conocías Canva? ¿Qué tipo de contenido sueles crear? Si ya tienes tu propia marca, ¿cómo te está sirviendo la herramienta?

Cuéntame tu experiencia tanto si lo conocías como si lo acabas de descubrir y, por supuesto, todas tus ideas, dudas o cuestiones.

¡Te espero en los comentarios! 🙂

 

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