Normalmente, ante cualquier encargo de diseño, el público en general suele tener en mente que basta con decirle a un diseñador que necesita una pieza concreta o un logotipo y… ¡Fuas! se pone a trabajar. Nada más lejos de la realidad (o al menos, en cualquier buena metodología que se precie).

Cada uno de mis clientes se ha encontrado con que antes de comenzar a diseñar nada, pasamos por una fase de recogida de datos e investigación que tiene como fruto el briefing que aporta la información clave para la fase creativa.

El briefing siempre es la pieza clave y lo que aporta las delimitaciones entre las que se va a desarrollar cualquier encargo de diseño, de ahí su importancia y de ahí que tu, como cliente, puedas diferenciar entre las metodologías de diseñadores y saber quién se toma la investigación, el análisis y el proceso en serio y quien solo va a ver lo más rápido posible las pelas y sacar tu proyecto como si de hacer curros se tratase.

Así que, si quieres saber en profundidad sobre un elemento tan vital en cualquier proceso de diseño, agárrate a la silla y toma nota 😉

¡Vamos allá!

QUÉ ES UN BRIEFING

Un briefing es un documento en el que se recoge la información que condiciona el producto de diseño. Es un proceso de recogida de datos, investigación, análisis y concreción de objetivos que normalmente se utiliza en publicidad para establecer todos los datos que hay que tener en cuenta para tomar unas decisiones que resuelvan un problema de comunicación concreto y que tiene como forma un documento que puede ir o no firmado por el cliente (según la metodología de cada diseñador).

Aunque surgió en las agencias de publicidad, no por ello significa que este modelo sea exclusivo de las agencias, ni mucho menos. Cualquier profesional del sector creativo puede utilizar el briefing para formalizar los objetivos del proyecto a realizar junto con su cliente. Es más, debería ser una tarea obligatoria en cualquier proyecto de diseño de cualquier profesional creativo que se precie, desde mi punto de vista.

 

ANATOMÍA DEL BRIEFING DE UN PROYECTO DE DISEÑO

El objetivo del briefing es esclarecer unos objetivos comunicativos que conseguir con una pieza de diseño, para ello, es necesario recabar, analizar y sintetizar la información de estos aspectos:

13 elementos clave del briefing de diseño
    1. La empresa / El cliente
      Para saber para quién estamos trabajando es necesario recabar cierta información relacionada con el origen y la evolución del negocio, los productos o servicios que ofrece, su organización, su política y filosofía de empresa, etc. Todos estos datos pueden ser claves a la hora de establecer una estrategia comunicativa, ya sea para un naming, una marca, el diseño de un packaging, de una campaña, etc.
    2. El producto o servicio que se busca vender o dar a conocer.
      Es el protagonista, al fin y al cabo, de la estrategia de comunicación, ya que es lo que se busca “vender”. Un conocimiento lo más exhaustivo permite conocer información relativa a las ventas, su segmentación, sus características, su evolución, la satisfacción del público objetivo con él, etc.
    3. El mercado
      Constituye uno de los elementos clave para conocer el contexto en el que se va a desarrollar la estrategia de comunicación. Permite comprender la situación del la empresa o el cliente en el sector y las necesidades comunicativas para hacerse un hueco en el, crecer, reposicionarse, etc. Toda esta información permite definir el posicionamiento de la marca o el producto y su línea comunicativa.
    4. La competencia
      La información sobre la competencia es imprescindible a la hora de decidir la estrategia comunicativa de la marca, el producto o la campaña, ya que esta estrategia debe definirse teniendo en cuenta las tendencias, acciones y estrategias desarrolladas con anterioridad por los competidores.
    5. El consumidor
      Es el que consume o podría consumir el producto o servicio (no es lo mismo que el público objetivo). Con respecto a este asunto, es importante recabar toda la información posible relativa a las características que definen a los consumidores, tanto físicas como demográficas: ocupación, edad, nivel económico, género, hábitos de consumo, etc. Por otro lado, el perfil psicosocial del consumidor puede aportar muchos más detalles relevantes para la estrategia comunicativa, como son el estilo de vida, la ideología, la pertenencia a grupos sociales de referencia, etc.

      6. Objetivos comunicativos
      Hace referencia a los mensajes que buscamos transmitir al público objetivo. Vienen a ser las “metas” de la comunicación.Relacionar tu producto o servicio con un concepto concreto, posicionarlo en su mente como más caro, más barato, novedoso, tradicional, etc.

      7. Público objetivo
      Es una delimitación del sector de consumidores con los que se busca conectar a través del diseño y la comunicación. Hay que tener en cuenta a los consumidores actuales, pero la comunicación debe de plantearse teniendo en cuenta a este grupo, puesto que son a los que se busca “captar” con la estrategia. La información relativa a las características psicosociales de este grupo ayudarán a construir un mensaje que conecte con el público objetivo ya que permite utilizar un código, un tono y un concepto afín a los intereses y valores de este grupo.

      8. Tono
      Consiste en definir, el relación al punto anterior y teniendo claro como queremos conectar con el público objetivo, qué estilo de comunicación hay que implementar en el diseño para captar la atención y persuadir al público objetivo de que la opción que propone tu negocio es la que necesita.Unos ejemplos de tono serían:
      – Humorístico, absurdo, despreocupado: Mixta.
      – Agresivo, rompedor, alternativo: Diesel.
      – Confiando, inspirador, optimista: Nike.

      9. Propuesta de valor
      La propuesta de valor es aquello de lo que se vale tu negocio para justificar los argumentos, mensajes y valores que transmite el diseño. Nada de vender humo, lo que realmente puedes aportar a tu sector y a tus clientes desde tu actividad profesional con tus productos y/o servicios. Supone el gancho y aquello que movilizará a tus clientes potenciales a elegir tu opción.10. Presupuesto
      El el briefing hay de delimitar todo, y por lo tanto, debe de recordarse en este documento el servicio o producto concreto que se contrata, con qué características y bajo qué presupuesto y condiciones.

      11. Timing
      Se determinan las tareas y el tiempo de ejecución de cada una de ellas, las fases, los tiempos de revisiones, etc. En definitiva, se constituye un calendario del proyecto.

      12. Material facilitado
      Según el tipo de encargo, puede pasar que haya que facilitar un material concreto por parte del cliente al diseñador: textos, fotografías, logotipos, etc. Ya sea para web, para un cartel, para una campaña, etc. Es importante definir todo el material desde el principio y recogerlo por escrito.

      13. Recomendaciones
      Esta información hace alusión a consejos o requerimientos a tener en cuenta por parte del cliente: restricciones legales, estilo concreto, referencias del cliente, etc.

       

POR QUÉ NO DEBERÍAS TRABAJAR SIN BRIEFING

El briefing sería la guía, las instrucciones, la referencia a la que acudir en caso de duda, tanto por parte del diseñador como del cliente, es el elemento que evita los “tu me dijiste esto, yo te dije aquello”, los donde dije “digo”, digo “Diego”. Por otro lado, realizar esta fase de información y análisis, tanto para el cliente como para el diseñador permite adentrarse en las características y objetivos del proyecto, propiciar un diálogo y una comunicación objetiva entre cliente y diseñador, permitiendo así que el cliente aporte toda la información teniendo un apoyo por parte del diseñador y que este valore dicha información junto con el cliente.

Las ventajas con muchísimas, pero sobre todo permite poner sobre la mesa las ideas clave y los objetivos y no andar a ciegas. El diseño siempre será mucho más efectivo y productivo teniendo el briefing como base.

No tener esta base supone muchísimos problemas y entre ellos, la pérdida de tiempo, dinero y el desgaste por ambas partes cuando no se diseña con límites y objetivos concretos, cuando el diseño no es lo que se esperaba, cuando se cae en cambios o indicaciones que van en contra de lo establecido con anterioridad, etc.

MI CONSEJO…

Si eres cliente

Busca, analiza y compara entre profesionales creativos siempre antes de solicitar un encargo. Pide presupuestos, compara metodologías, condiciones y quédate con el/la mejor. Creéme, se te puede ir un poco de tiempo, pero valdrá la pena para no invertir tu tiempo y tu dinero en vano.

Hace poco vi un caso en un grupo de Facebook de profesionales creativos donde una muchacha de otro sector consultaba con nosotros qué hacer cuando el diseño que le presentaba un profesional no tenía nada que ver con lo que había solicitado y ya había pago un 50%. Realmente todos en masa fuimos al mismo tema: tirar de briefing. Si el documento briefing está bien realizado y todo bien delimitado, no tiene por qué pasar que no cuadre la solicitud con el resultado. Sin embargo, si se da el caso, igualmente en el briefing deben de establecerse si hay o no rondas de cambios, con qué límite y qué hacer si se agotan esos cambios, si se da por finalizado el proyecto, si se aumenta el presupuesto para generar más propuestas, etc.

Si eres un/a creativo/a

Exactamente lo mismo, si haces esta labor y procuras atar todos los cabos lo mejor posible, no deberías de diseñar nada que no encaje con los objetivos de tu cliente ni caer en un bucle de propuestas sin fin, a ciegas, que no te sea rentable. Si tu cliente solicita correcciones completamente contrarias a un requisito concreto, también puedes recurrir a este documento y decir: “no, tu me dijiste que el diseño debía ser maduro, elegante y sobrio, no puedo meterte este personajillo infantil aquí”.

 

EL DIÁLOGO ES LA CLAVE

Lo que hay que dejar claro siempre en el proceso y que parece que a veces queda en el olvido, es que los creativos ofrecemos un servicio, lo que quiere decir, que ese servicio supone unas horas de trabajo y una serie de resultados o productos gráficos. Ese servicio debe de definirse y delimitarse de forma que el cliente sepa siempre qué contrata, con qué condiciones y cuales son las fases a seguir. Si se diese el caso de que hay algún tipo de conflicto, el briefing debe ser la respuesta para saber cómo actuar.

Siempre puede darse un caso de un cliente que no obtiene un diseño que le resulte satisfactorio al 100%, pues ninguno está obligado a continuar hasta que suene la campana con el otro. Aquí cobra importancia la estructura de pagos y cómo amortizarlos según la fase creativa en la que se esté. Dado el caso, el cliente podría solicitar alguna fracción del importe pagado o el diseñador cancelar el proyecto y quedarse con la parte proporcional pactada hasta la fase realizada y devolverle al cliente el resto. Esto es como las relaciones sociales, a veces funcionan y a veces no. Puede pasar perfectamente y no hay que escandalizarse.

Por ello es tan importante para los creativos poner filtros para trabajar en proyectos concretos con un perfil de cliente concreto y los clientes finales realizar una investigación y selección de profesionales que crean que pueden encajar para su proyecto, ya sea por su estilo, su especialidad, sus valores, etc.

Resumiendo, para unos proyectos de diseño satisfactorios, hay que tener un buen método de trabajo y cuidar el feeling, teniendo claro que ningún cliente es “jefe” y debe dejar trabajar al profesional, que para eso contrata su servicio ni ningún diseñador debe imponer nunca su estilo personal y saber escuchar y analizar los requerimientos del cliente preguntando siempre cualquier duda y haciendo partícipe al cliente de la mayoría de fases posibles para evitar “sorpresas”.

 


¡Hasta aquí el artículo!

Ya tenía ganas de tocar este tema y meterme en la propia metodología de diseño y aún más en este elemento tan crucial para que tanto clientes como creativos consigan sus objetivos en cada proyecto.

¿Has tenido alguna vez un problema con algún creativo por falta de correspondencia entre el encargo y el diseño? ¿Has dedicado tiempo alguna vez a buscar un profesional concreto y comparar métodos de trabajo, portfolios y presupuestos?
Cómo creativo, ¿implementas el briefing en tu método de trabajo? ¿has tenido problemas alguna vez por no haberlo hecho?

Cuéntame tu opinión acerca de este tema y si te ha parecido interesante esta definición y este vistazo al proceso interno del proyecto de diseño y, por supuesto, todas tus ideas, dudas o cuestiones. Si te gustaría que escribiese sobre algún tema en concreto, no dudes en decírmelo.

¡Te espero en los comentarios! 🙂

 

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